Cómo mejorar tu presentación en 5 minutos

Hay una pequeña mentira, y es que en cinco minutos nadie mejora nada cuando el arte de presentar se basa no sólo en técnicas sino también en la práctica. En cinco minutos sabrás lo que debes hacer y cómo aplicarlo a tu presentación, pero a partir de ahí sólo la práctica te permitirá una mejora progresiva de tus presentaciones hasta que las optimices de forma innata.

Me refiero a presentaciones habladas, a la parte verbal, no a presentaciones de diapositivas. Nunca he sido muy bueno con las diapositivas, ni me interesan demasiado, pero sí que es mucho más interesante comunicar y transmitir bien con la palabra.

Reuniones de trabajo, con clientes o proveedores, presentaciones de producto, conferencias… da igual de lo que se trate. Hay un pequeño truco que desdoblamos en tres partes para conseguir que una presentación llegue a tu público.

Doy por hecho que el guión de tu presentación es bueno, que tiene una introducción, unos objetivos, y unos puntos ordenados para llegar a los objetivos, con una conclusión final. Y por supuesto que no es más larga de lo necesario.

A partir de aquí, el principal truco para poner en práctica la técnica que te permite llegar más y mejor a tu audiencia es el siguiente en tres actos:

  1. Masca las palabras: no tiene nada que ver con hablar despacio o deprisa, si bien al “mascar las palabras” se reduce la velocidad al hablar, pero el objetivo no es hablar más despacio, sino hablar más claro, pronunciando mejor las palabras. Si hacemos el ejercicio de “mascar las palabras” lo que estamos haciendo es hacer énfasis en las vocales que son las que dan fluidez y entendimiento al castellano. Esto no sería aplicable a otros idiomas donde se juntan muchas consonantes o en los que las vocales son cerradas o existen distintas sonoridades para una misma vocal. En español tenemos la fortuna de que las vocales tienen una única tonalidad, muy abierta y definida, y la primera parte del truco se trata precisamente en esforzarse en esta definición para que se nos entienda perfectamente. Otro resultado colateral de este truco es que el tono de voz será más fuerte porque pondremos más énfasis en lo que decimos, con lo que ganaremos por partida doble.
  2. Habla para extranjeros: como decía al principio se trata del mismo truco desdoblado en tres partes. Si imaginamos que nuestra audiencia es extranjera y que le cuesta seguir nuestro idioma, nos esforzaremos más en que se nos entiendan las palabras, utilizaremos un vocabulario más directo, frases más cortas, haremos repeticiones de las ideas importantes pero con otras palabras… en definitiva queremos que quede claro el mensaje.
  3. Mira a tus interlocutores: míralos uno a uno, no de forma general. No estás hablando al tendido, ni a la mesa o al suelo. Estás hablando para personas de la primera fila, de la segunda… para todas y cada una de ellas. Míralas una a una, detente unos segundos en cada rostro. Salta rápido aquellos que en el momento en el que los miras no te están mirando o están distraídos, y pasa al siguiente. Hazlo por orden o de forma aleatoria, pero habla siempre para una persona determinada, queriendo llegar a esa persona, queriendo comunicarte y transmitir tu mensaje claramente a esa persona.

Con estas técnicas o trucos podrás mejorar tus presentaciones de forma gradual. La práctica hará que estos trucos te salgan con naturalidad y que no necesites ser consciente de estar haciendo cada una de esas cosas para comunicar mejor.

En definitiva lo que conlleva todo esto es a transmitir con todo el cuerpo el mensaje, porque le pones un esfuerzo global en tu presentación. Pruébalo la próxima vez que tengas que hablar en público, ya sea en una reunión para unos pocos o en un auditorio ante una multitud. Desde el punto de vista de la comunicación es todo lo mismo.


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