Editoriales y distribuidores que venden libros directamente

Desde que nació Amazon el sector editorial ha cambiado. No es mérito ni demérito del gigante norteamericano de la tecnología y el comercio electrónico, simplemente es un hito fácilmente reconocible aunque pocos sepan cuándo fue eso.

A Amazon se le acusa de ser el responsable del cierre de grandes cadenas de librerías físicas en EEUU. Creo que señalar a un culpable externo a uno mismo es fácil, pero cuando no has hecho nada por evolucionar pasan estas cosas, haya culpables o no que aceleren el proceso de declive.

El caso es que la tecnología ha permitido que cualquiera pueda autopublicar su libro en formato digital a un bajo coste. Otra historia es editar un libro. Quiero decir, que si autoeditas tu libro, te vas a dejar un dinero en correcciones de estilo, correciones ortotipográficas, maquetción profesional, portada… y eso ya no es bajo coste.

Yo aún diferencio entre autopublicar y editar (o autoeditar). Si tú no percibes la diferencia, deberías mirar con más atención.

Así que nos encontramos en un punto en el que autores libres (no vinculados a editoriales tradicionales) editan magníficos libros mientras editoriales con renombre editan tramas con recursos pueriles y con errores (no, no voy a poner un enlace).

El que padece o el que se beneficia es el de siempre, el sufrido lector. ¿Entonces ha cambiado algo? Desde el punto de vista del lector ha cambiado que algunos (pero muy pocos) libros ofrecen una muestra gratuita. Si te gusta te compras el libro, y si no te gusta maldices la pérdida de tiempo y vas al siguiente. Pero como digo son muy pocos, y casi nunca los de grandes editoriales, que en muchas veces venden libros por fuerza bruta del marketing y no por la fuerza de la calidad de las obras.

Porque en España se editan con ISBN por encima de los 70 mil títulos al año. A eso súmale la autopublicación sin ISBN. Hay demasiado donde elegir, y no hay patrones de calidad ni de gustos personales.

¿A qué viene todo este rollo? Era una reflexión personal sobre el estado del arte de la edición, un resumen rápido que era necesario para entender el por qué de mi conclusión final de este artículo. La cuestión que me ocupa hoy es que lo que ha cambiado significativamente en el sector del libro, aunque no lo parezca, es que editoriales, sobre todo pequeñas, y distribuidoras de libros, ahora venden sus libros de forma directa por internet.

Esta venta directa permite a los distribuidores competir con los grandes del comercio electrónico de los libros (como el citado al principio). Han evolucionado. Y los que no, desaparecerán.

La venta directa ha permitido por otra lado a pequeñas editoriales abrirse un hueco frente a las tradicionales. La edición ya no es coto de unos cuantos.

Es en estas dos últimas cuestiones en las que el lector sale beneficiado en un mismo sentido: obtiene una atención al cliente personalizada, a medida, localizando los libros más afines a sus gustos, y aprendiendo a diferenciar la calidad del peso del papel.


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