Día 4 de Bitácora de Reyna en la Estación Espacial 29-8


Esta mañana me estaba lavando la cara y cuando he levantado la cabeza hacia el espejo, con la cara mojada y con los ojos todavía medio cerrados por el sueño, se ha encendido en rojo el panel de notificación de comunicación urgente de la central de la estación espacial. Me he pegado un susto de muerte, esas cosas tontas del día a día que son normales pero cuando pasan pegas un respingo como si estuvieras dentro de una película de terror.

He abierto el aviso urgente relacionado con mi puesto de Especialista de Vida en la estación y se trataba de una convocatoria urgente en el centro de mando. Como es habitual en este tipo de comunicaciones, después se indicaba el estado de cada uno de los tres centros de vida de la estación, uno de ellos responsabilidad mía. “Activo al 50% y sin incidencias”, indicaba en mi centro, lo que me ha tranquilizado. En realidad en caso de emergencia la notificación me hubiera urgido a la presencia inmediata en mi puesto. De los otros dos centros de vida, uno estaba también activo al 50% sin incidencias, pero otro indicaba “Activo al 50%. Incidencia grave. Necesaria actuación en menos de 24h.” Al leerlo no me podía imaginar de qué se trataba. Entré en el canal de notificaciones generales de la estación para ver si había algo que pudiera estar relacionado con esto y me encontré con un fallecimiento. No suelo mirar los detalles de los fallecimientos, pero en este caso algo me empujó a hacerlo, y ahí estaba el motivo de la emergencia. Había muerto el responsable de uno de los centros de vida de la estación. Contaba tan sólo con 125 años, así que había sido una muerte inesperada, todavía le quedaban cerca de otros 25 años de vida de media.

En la citada reunión estuvieron presentes casi todos los miembros del Consejo de la Estación, además del capitán, claro, y la otra Especialista de Vida. Nos comunicaron que en principio la muerte de nuestro compañero había sido natural aunque inesperada, y que el forense haría un informe por si hubiera alguna circunstancia especial a tener en cuenta en su muerte.

Ahora tocaba buscar un sustituto, un nuevo Especialista de Vida, entre los aprendices que teníamos en la estación. Como el fallecimiento había sido tan inesperado, no hay nadie en una posición especialmente destacada par hacerse cargo. Así que de momento la otra especialista y yo nos haremos cargo por turnos del tercer centro de vida de la estación, con apoyo especial de los aprendices.

Esto supone una carga de trabajo considerable, por lo que el Consejo a decidido reducir a la mitad la actividad del tercer centro. Para compensar, el veinticinco por ciento de los otros dos centros de vida que ahora no se dedica a nada (ni a producción ni a investigación y desarrollo), se activará para aumentar la capacidad en producción garantizada. Con esto queda sobredimensionada la producción de los centros en conjunto, aún más de la sobredimensión actual.

Para hacerse una idea, en esta estación un solo centro de vida al cien por cien de actividad es suficiente para cubrir las necesidades normales de oxígeno de la estación, tanto para la vida de la población de la estación como para los micropropulsores de dirección que funcionan a base de oxígeno aprovechando los excedentes de producción habituales. Tenemos tres centros, dos de ellos diseñados como respaldo redundante. Al final cada uno está activo al cincuenta por ciento, con lo que la producción habitual total es de un cientocincuenta por ciento sobre las necesidades reales. Esto se hace así de manera que el riesgo de tener problemas por cualquier tipo de accidente en un centro de vida no supone un problema mientras los otros dos operen con normalidad a su cincuenta por ciento de capacidad.

En otras estaciones más modernas el respaldo es de la mitad, contando con dos centros de vida al setenta y cinco por ciento. En todos los casos hay un veinticinco por ciento que podemos utilizar para investigación y desarrollo de manera discrecional, según consideremos cada uno de los responsables. La mayoría de los Especialistas en Vida mantienen un diez por ciento en investigación, aunque en mi caso tengo el veinticinco por ciento completo e incluso a veces he llegado a sobrepasarlo incumpliendo las normas.

El caso es que hacerme cargo de aumentar la producción de mi centro y hacerme cargo por turnos del tercer centro me supone un problema porque tengo muchísimo espacio dedicado a investigación y no puedo abarcarlo todo. Si a eso añadimos que van a entrar aprendices en todos los centros de manera constante, vamos a tener un problema de organización y control.

Para empezar me han anulado las jornadas libres para los próximos tres meses además de aumentar las horas de trabajo por jornada, lo que va a afectar a mi trabajo de documentación del accidente de mi madre y sobre el testamento de la Tierra. Me fastidia tener que postponer esto, espero que el Consejo determine pronto un nuevo responsable de vida para el tercer centro de la estación.

 


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